Necesito reconstruir este mapa imaginario con palabras, necesito darle contexto, necesito entender el porqué del apego, una explicación a mi dolor. Comprender porqué separarse se siente como si estuviesen arrancándome la piel de a trozos.
Archivo de etiqueta: Borderline
De amistad y redención
Quizás ninguno deseaba volver a ser herido, tal vez el miedo de perder lo conocido fue superior a la fuerza de su cariño. Por eso pude perdonar y perdonarme todo lo que pasó hace ya tres años. La redención no implica conciliar con el que nos lastimó sino con el daño en sí, somos humanos, tenemos cosas buenas y otras que no lo son tanto.
Temporada de autodesprecio
Temporada de autodesprecio porque cuando visualizo al espejo solo veo al monstruo de ojos inyectados en sangre, con piel palida y los labios secos. Temporada de odios porque no puedo abandonar el cuero que me recubre y correr detrás de un sueño liviano. Temporada de silencio porque hablar es el equivalente a golpear.
No hay respuestas correctas ni lugares seguros cuando la violencia te mancha dentro de tú propia cabeza.
La que era ella
Entonces ¿Quién era Urania hace tres años? Era una mujercita caprichosa y delgada que había logrado culminar la licenciatura en Artes Plásticas, que se desempeñaba como Especialista en Eventos dentro de la oficina de Promoción Cultural en una importante fundación, estaba realizando un Diplomado en Psicodrama, tomaba clases de canto los días lunes en una escuela de teatro, se había adjudicado las responsabilidades de su casa, iba alternando la frustración con la emoción y mantenía una relación a distancia con una persona a la que amaba profundamente pero a quien ya no podía comprender del todo, situación que funcionaba de la misma forma en viceversa.
Un umbral llamado depresión [Parte I]
Por ello considero que el arte no nos invita evadir sino a comprender desde otra perspectiva lo que llevamos por dentro desde un entendimiento tan libre que tiene el poder de alejarnos del sufrimiento, del dolor, del victimismo y permitirnos un espacio para ensamblar todos nuestros pedazos, inclusive los que nos fueron arrebatados. Es aceptar que tenemos matices y recordar que son todos ellos los que componen una obra, dan carácter a una sinfonía o construyen un personaje sobre un escenario.
La libertad no se negocia
Le solté, rompí el lazo y enterré ese anillo como símbolo de mí fortaleza interna: mi libertad no iba a ser negociada y tampoco lo serían mis vínculos, el arte y la capacidad para soñar plenamente dentro de este mundo tan banal. Me di cuenta entonces que no le había amado menos de lo que yo pensaba sino que le había amado de forma diferente, nuestro amor era un amor adulto que dentro de todas las cosas duras que me había enseñado, también me había demostrado que si existía un después.
No abras la puerta
Quería tener el potencial necesario para que mi maestro aceptara tutorear mi trabajo, quería ser reconocida como buena. No ansiaba un título en papel sino que los espectadores se movilizarán con mis imágenes y conectarán con la profundidad de su interior.
¿Sigo siendo después de mí?
Completé todo: Una carrera, un buen empleo, reconocimiento público, amor pasional, amistades auténticas, viajes, migración, la caída del artista… No tenía porqué cumplir una fase de redención ¿Que pasaría con mi cuerpo una vez que hubiese desaparecido? Al día de hoy sigo sin saberlo ¿Una fosa común? ¿Incineración? ¿Repatriación? Estaba cansada de luchar, del dolor, de levantar la cabeza cada día sin saber hacia dónde mirar.
Siempre hay un roto para un descosido
Me rebozaba el sentimiento de culpa y decepción hacia mí misma, el encontrar el reflejo que me devolvía el espejo y que no era otra que una mujer de rostro hinchado, cabello desprolijo y expresión indiferente que bien podría inspirar muchos sentimientos pero seguramente casi ninguno positivo. Esa no era la yo que YO recordaba ¿Acaso había siquiera existido?
Los locos del Alvear
Éste texto reúne de forma sincronizada diferentes puntos de vista y opiniones otorgadas por pacientes psiquiátricos que estuvieron internados en el Hospital Alvear durante el verano del año dos mil dieciocho. Éste testimonio pretende abrir una puerta hacia la concientización del cuidado de la salud mental, el apoyo y comprensión que requiere una persona que atraviesa el difícil proceso de rearmarse así mismo luego de una crisis de índole mental.