El río no deja de ser generoso incluso cuando sus cauces pueden inundar y destruir, la nieve sigue siendo magnífica aún en el peligro que supone y los riscos monumentales son tan bellos como letales. Entonces yo, no podía reducirme a lo mínimo por un desprecio: yo sigo siendo entereza aún después de todas las veces que la vida me ha roto.