El monstruo que fui

Es sencillo contarlo de ésta forma, visto así el «monstruo» del que hablo no tenía porque aparecer nunca. Cumplí mis objetivos, salí de un país venido abajo pero mi maleta rota traía más que tierra fronteriza y ropa, había emigrado con todos mis demonios en el equipaje.

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar