Caminamos para estirar las piernas y observar todo antes de volver a la ruta. Me tomé unos minutos para colocar las manos cerca de las piedras húmedas y tomar algunas fotografías. La majestuosidad de un país se levantaba frente a nosotros que habíamos tomado la decisión de decir adiós, de despedirnos de la tierra que nos proporcionó la vida, que nos vio nacer.