De amistad y redención

Quizás ninguno deseaba volver a ser herido, tal vez el miedo de perder lo conocido fue superior a la fuerza de su cariño. Por eso pude perdonar y perdonarme todo lo que pasó hace ya tres años. La redención no implica conciliar con el que nos lastimó sino con el daño en sí, somos humanos, tenemos cosas buenas y otras que no lo son tanto.

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