No fue tu culpa

«Una huella es la presencia de una ausencia» solía decirnos Víctor en los años de universidad. Este que es mi cuerpo es más que carne y unidad, son retazos de momentos, son pinceladas, son cortes, son todos los cabellos que se caen en otoño y las uñas que se quiebran durante la jornada. Mi ser por entero es justamente la presencia de esa ausencia, de eso que fue pero ya no es. 

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